martes, 26 de enero de 2016

Un pensamiento malicioso

Que terrible debe ser caer en la cuenta que la persona que amas no se enamoró de ti, si no de la imagen que proyectaba tu defensa...
Con lo que cuesta.. Abrir las puertas.. Bajar barreras, que no es picas y entras...
Y cómo duele saber que el envoltorio engañaba, resulto ser fruta confitada.. Dulzor nauseabundo que empalaga.