la herida bebe esa sangre y se calma un poco.. no lo bastante.. estoy aterida de frio en mi palacio de inviernos perpetuos.. he vuelto a manchar de rojo el suelo de mi salon de baile.. nacen amapolas sobre el hielo..
Cierro mis ojos y oigo todos tus mensajes cifrados en mi mente.. decido clausurar mi herida en el lugar predominante de mi bello templo.. ahí se queda.. roja y abierta.. pulsante y cálida .. bombeando una sangre que resbala desde el trono a los escalones helados.. dejo tras de mí un rastro brillante carmesí..
cada paso duele como alfileres que se clavan.. pero no he de mirar atrás.. no será el final.. solo lo dejo soñando.. soñando contigo…
